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Categoría: Educación Ambiental

  • Aceites lubricantes usados: un residuo nocivo para la salud pública y ambiental

    Aceites lubricantes usados: un residuo nocivo para la salud pública y ambiental

    Se encuentra en gran medida en la industria automotriz y su manejo inadecuado contamina el agua, el suelo y causa un daño irreparable en la salud de los seres vivos.

    Estamos en las fechas en que los automovilistas realizan más mantenciones en los vehículos, que en muchos casos contemplan el cambio de aceite, revisar motor, ruedas y sistemas eléctricos, todo con el propósito de llegar en regla al pago de los respectivos permisos de circulación en marzo, pero ¿realmente conocemos las implicancias ambientales que significa una disposición inapropiada de los aceites lubricantes usados que habitualmente cambiamos en los talleres?

    Los Aceites Lubricantes Usados o ALU son tipificados como un Producto Prioritario por la Ley de Reciclaje (o “Ley REP”) y, además, se clasifican como un residuo peligroso que puede presentar la característica de toxicidad crónica, sean procedentes de vehículos o maquinaria industrial.

    Los ALU son residuos contaminantes, ya que precisamente durante su utilización se degradan, originando sustancias tóxicas y metales pesados que se producen por la exposición a altas temperaturas y presión dentro de los motores, máquinas y procesos.

    En Chile, más del 40% de los aceites lubricantes usados no llegan a destinos autorizados – según las últimas cifras entregadas por la Asociación Nacional de la Industria del Reciclaje (ANIR)-  produciendo daños irreversibles en diversos organismos, y el medio ambiente en general, sumado a que su quema no regulada genera gases de efecto invernadero que aportan al calentamiento global y gases tóxicos agudos que generan afectación inmediata a la salud de las personas cercanas.

    Aceites lubricantes usados: un residuo nocivo para la salud pública y ambiental

     

     ¿Cuáles son las consecuencias de una mala disposición de Aceites Lubricantes Usados?

    El aceite lubricante usado, en el agua, produce una película impermeable que puede asfixiar a ecosistemas completos, ya que 1 litro de aceite lubricante usado puede contaminar 1.000.000 de litros de agua permaneciendo en ella entre 10 a 15 años. En el aire, si se quema, origina importantes problemas de contaminación emitiendo gases altamente tóxicos; y el vertido es perjudicial en el suelo y las aguas superficiales y subterráneas, afectando gravemente la fertilidad del suelo al alterar su actividad biológica y química.

    ¿Pero cuáles son los beneficios de ser gestionado de la manera correcta? Como muchos de los materiales existentes en el planeta, los aceites lubricantes usados también se pueden reciclar y valorizar, generando múltiples beneficios como:

    • Regeneración o re-refinación: es decir, procesarlo para eliminar el agua, aditivos, metales pesados y otros sedimentos para obtener una base lubricante válida para su reformulación en nuevo aceite lubricante, lo que contribuye a un notable ahorro de materias primas y una ayuda de características magnánimas en el medioambiente, ya que las bases recicladas emiten cuatro veces menos gases de efecto invernadero, respecto a la obtenidas mediante la refinación de petróleo.
    • Valorización energética: tratamiento físico-químico de descontaminación que facilita su uso como combustible para hornos y calderas industriales, aprovechando su poder calorífico en centrales térmicas de generación eléctrica, cementeras, papeleras, equipos marinos, etc., evitando con ello la utilización de otros combustibles tradicionales como el fuel oil.
    • Reciclado: otra de las posibilidades es que se somete a un reciclado material, siendo válido para producir otros materiales como betún asfáltico que luego se usa para telas impermeabilizantes o en el asfaltado de carreteras, pinturas, tintas, fertilizantes o arcillas expandidas.

    Ante lo expuesto, una buena manera de evitar los daños de este residuo, es la recuperación a través de procesos normados, que aseguren la correcta recolección y tratamiento.


    ¿Quieres saber más de este material y los gestores autorizados para manejarlos y valorizarlos? Ingresa a www.anir.cl o al canal de YouTube @ANIR

     

  • Cómo reciclar vidrios y plásticos

    Cómo reciclar vidrios y plásticos

    Te explicamos cómo reciclar vidrios y plásticos, y separar los residuos de manera adecuada y en poco pasos


    ¡Encuentra los contenedores adecuados aquí!

  • Octubre: mes de sensibilización sobre el cáncer de mama

    Octubre: mes de sensibilización sobre el cáncer de mama

    Este mes nos vestimos de rosa para impulsar la concientización, para solidarizarnos con quienes lo están atravesando, y para recordar la importancia de cuidarse y chequearse a tiempo.

    Con el fin de visibilizar la problemática y aumentar su detección temprana, la Organización Mundial de la Salud declaró mundialmente a octubre como el mes para la sensibilización sobre el cáncer de mama.

    El cáncer de mama es una de las enfermedades más comunes entre las mujeres de todo el mundo. Su origen puede hallarse en diferentes factores de riesgo, que se acentúan a partir de los 50 años: antecedentes familiares, estilo de vida sedentario, alto consumo de grasas y alcohol, entre otros. Y para disminuir estos factores y reducir el avance de la enfermedad, la detección temprana juega un rol esencial.

    Detectar la enfermedad a tiempo mejora en gran medida el pronóstico y la supervivencia de las personas afectadas, por lo que debemos tomar conciencia de la importancia de realizarse exámenes mamarios con un profesional. En Chile, esta enfermedad es la primera causa de muerte por cáncer en las mujeres. Se estima que en nuestro país fallecen tres mujeres al día por la detección tardía, y cada 3 hs se diagnostica una mujer con la enfermedad (cifras de Clínica Las Condes)

    Octubre: mes de sensibilización sobre el cáncer de mama

    En Creatividad Positiva nos teñimos de rosa…

    Nuestra empresa está conformada en su mayoría por mujeres, y una de nosotras atravesó y superó el cáncer de mama hace unos años. Es por eso que durante estos años nos hemos sumado a diferentes campañas de concientización, para difundir el mensaje, acompañar a quienes han atravesado la enfermedad, y ayudar a que aumenten los controles y el cuidado de cada vez más personas.

    Octubre: mes de sensibilización sobre el cáncer de mama
    Octubre: mes de sensibilización sobre el cáncer de mama

    Es por todo esto que este mes hacemos un llamado a incorporar una cuarta R: reduce, recicla, reutiliza, ¡y revísate!

  • Cuánto reciclan los colegios en chile?

    Cuánto reciclan los colegios en chile?

    ¿Cuánto reciclan los colegios en chile? Un reciente estudio reveló que solo la mitad de los establecimientos educativos del país realiza algún tipo de reciclaje.

    Al pensar en instituciones adecuadas para promover el reciclaje, las educativas son tal vez las más indicadas: en ámbitos en los que se enseñan conocimientos, prácticas, valores y comportamientos, transmitir hábitos ambientales como el reciclaje se revela esencial. Sin embargo, según un reciente estudio, los colegios chilenos se encuentran hoy a mitad de camino en materia de reciclaje.

    Las empresas Tetra Pak y Kyklos, con la colaboración de un comité estratégico conformado por doce entidades públicas y privadas, elaboraron el “Primer estudio nacional de reciclaje en establecimientos educacionales”, encuestando entre septiembre de 2021 y enero de 2022 a 1.647 colegios de 305 comunas de Chile. El objetivo fue conocer la situación del reciclaje en las instituciones educativas: cuántas reciclan, qué obstáculos encuentran, que desafíos les esperan.

    Según los datos recolectados, el 50,8% de los colegios separa los residuos para su reciclaje. El 90% manifestó separarlos por categoría desde el inicio y, en proporción, la mayoría la componen plásticos, papeles y cartones (77%), seguidos de cartones para bebidas, vidrios y metales. Además, como era de suponer, los colegios más avanzados en el área son los que cuentan con certificación de excelencia en el Sistema Nacional de Certificación Ambiental de Establecimientos Educacionales (SNCAE), otorgada por el Ministerio del Medio Ambiente.

    En cuanto al volumen de residuos recolectados, la cantidad varía según el tamaño del colegio, desde 0,5 kg hasta 1 tonelada mensual. El estudio destaca que según el promedio de residuos que reciben los establecimientos dado su tamaño, el total de residuos que se podrían valorizar por mes a nivel nacional es de 700 toneladas, una cifra estimativa que refleja la importancia de abordar esta problemática.

    El reporte indica además que la principal fuente de generación de los envases y embalajes en los colegios es la alimentación de los estudiantes, provenientes tanto del propio colegio como de las casas. Y en el caso de los residuos orgánicos, apenas el 12% se está gestionando, una cifra que sin duda debiera ser mayor.

    En cuanto al área logística, el 35% de los colegios señala que ellos mismos se encargan de trasladar lo recolectado al punto limpio más cercano. El 46%, por su parte, declaró que el retiro se realiza desde el establecimiento, una tarea realizada por el municipio, una empresa gestora o un reciclador de base.

    Entre los colegios que manifestaron no reciclar, las causas son principalmente dos: la falta de un sistema de retiro de los residuos y la escasa información respecto de los beneficios del reciclaje. También mencionaron la falta de tiempo y de infraestructura para hacerlo. Estas dificultades, además, se acentúan en los colegios alejados de la zona central del país, como los de Arica o Villa O’Higgins, donde los residuos deben trasladarse más de dos mil kilómetros para ser valorizados.

    Desde una perspectiva positiva, que numerosos colegios no reciclen no implica necesariamente que no estén interesados en hacerlo: el estudio señala que menos del 10% indicó que la causa de no hacerlo es por falta de interés. De hecho, el 92% de los colegios aseguró que cuenta con temas de reciclaje en algunas asignaturas, lo que demuestra que, si bien falta que se concrete en la práctica, el interés al menos se observa en lo teórico.

    Es por esto que el estudio remarca: “Avanzar hacia una formalización del sistema a nivel nacional de reciclaje en los colegios es clave, ya que no basta con las ganas que ellos tengan, sino que además hay que entregarles todas las herramientas necesarias para obtener un efecto real y sostenible en el tiempo”.

     

    ¿Cuánto reciclan los colegios en chile? solo el 50% recicla

     

    De cara al futuro, pensando en oportunidades de mejora, el estudio señala cuatro elementos importantes para tener en cuenta. En primer lugar, menciona lo importante que es trabajar el tema desde la primera infancia, algo que se observa en los colegios con sistemas de reciclaje exitosos. Promover tempranamente la cultura del reciclaje hace que los niños lo incorporen de manera natural, ayudando incluso a que se involucren más sus familias.

    En segundo lugar, destaca que los casos más avanzados se dan cuando el compromiso con el medioambiente se impulsa desde las municipalidades. Tal es el caso, por ejemplo, de Los Ángeles, donde la municipalidad les exige a los establecimientos educativos contar con la certificación ambiental SNCAE. A mayor compromiso municipal con el reciclaje, mayores son las chances de que los colegios adopten prácticas en ese sentido.

    En tercer lugar, el estudio subraya que los centros educativos son grandes aliados para educar a la comunidad. Los colegios pueden convertirse en iniciadores de una cadena que involucra a los estudiantes, a sus familias, a quienes trabajan allí y a toda la comunidad en general, traspasando las fronteras del establecimiento. De hecho, según el estudio, se evidenció una mayor tasa de recuperación de residuos en los casos de colegios que involucran a los vecinos de la zona.

    Y en cuarto lugar, el reporte hace hincapié también en la importancia de que las propias instituciones colaboren entre sí. Creando redes de trabajo y compartiendo experiencias buenas y malas ayudará a que todo el sistema educativo logre avanzar en el área.

    En suma, el estudio revela qué aún queda camino por recorrer. Todavía hay muchos colegios que no cuentan con programas de reciclaje, pero la mayoría demuestra un interés genuino para empezar a hacerlo, lo que precisa que todos, desde ámbitos públicos y privados, trabajemos para promoverlo. Como espacios de formación para miles de niños y adolescentes, potenciar la cultura del reciclaje en los establecimientos educativos es una tarea urgente para continuar cuidando el medio ambiente.


    – Accede al estudio completo aquí.

    – ¿Buscas contenedores de reciclaje para tu colegio? ¡Conoce las diversas opciones aquí!

  • El desierto de Atacama, un vertedero de ropa

    El desierto de Atacama, un vertedero de ropa

    En los últimos días se dieron a conocer preocupantes imágenes de uno de los sitios naturales más conocidos del país.

    El desierto de Atacama fue protagonista de noticias y fotos que circularon más allá de Chile, y no se debió a motivos turísticos o culturales: se viralizaron las enormes montañas de ropa usada que allí se descarta.

    Una de las tantas aristas que genera sobreacumulación de basura y daños al medio ambiente es la denominada fast fashion. Se trata de un sistema de “moda rápida”, en el que la industria produce grandes cantidades de ropa para introducir en el mercado, fomentando un consumismo que se acelera cuando, al poco tiempo, esa indumentaria es reemplazada por “nuevas tendencias”.

    Este fenómeno genera graves consecuencias (desde un consumismo exacerbado a las precarias condiciones laborales en que se realizan las prendas), y el medio ambiente es uno de los afectados. Por eso generaron impacto las imágenes del desierto de Atacama, convertido en un vertedero de indumentaria.

    Chile es uno de los países que más ropa recibe proveniente de Europa o Estados Unidos, donde fue usada luego de su fabricación en Asia. Se estima que de las 59.000 toneladas que llegan anualmente al puerto de Iquique, alrededor de 39.000 terminan sin ser revendidas y desechadas en vertederos.

    Según un estudio que la Organización de las Naciones Unidas dio a conocer en 2019, del 2000 al 2014 se duplicó la producción de ropa a nivel mundial. Allí se destacaban datos alarmante: la industria de la indumentaria genera alrededor del 8% de los gases de efecto invernadero, y es responsable del 20% del desperdicio total de agua a nivel global. Además, la ropa no es biodegradable, y en muchos procesos de fabricación se utilizan químicos nocivos.

    Imágenes como las de Atacama son elocuentes, y sirven para tomar conciencia y reclamar por modelos de producción y consumo sustentables, promoviendo la reutilización y el reciclaje, y actuando a favor del medio ambiente.


    Fuente: Euronews

  • La importancia de cuidar la capa de ozono

    La importancia de cuidar la capa de ozono

    Hoy se celebra el Día Internacional de su Preservación.

    Hoy, como cada 16 de septiembre desde 1995, se conmemora mundialmente el Día para la cuidar la Capa de Ozono, franja de gas que protege a nuestro planeta de los efectos nocivos de los rayos solares, resguardando la vida en la Tierra.

    Fue a fines de la década de 1970 cuando científicos revelaron el agujero que se estaba formando en la capa, a raíz de sustancias producidas por el hombre, tales como los gases utilizados en aerosoles, en refrigeradores y aires acondicionados, o en los procesos industriales que generan sustancias como el halocarbono, sumamente dañino para el ambiente.

    La preocupación por lo descubierto llevó a la realización del “Convenio de Viena para la protección de la capa de ozono”, aprobado y firmado por 28 países en marzo de 1985. Dos años después, se redactó el Protocolo de Montreal para asentar el compromiso de gobiernos, científicos e industria para eliminar el uso de la mayoría de las sustancias más peligrosas. Gracias al acuerdo internacional, desde entonces la capa de ozono se encuentra en recuperación, el agujero disminuyendo, y se espera que para mediados de siglo se retorne a los valores anteriores a 1980. Una prueba de que, si hay voluntad común entre todos, es posible alcanzar resultados favorables para nuestro planeta.

    La importancia de cuidar la capa de ozono

    Los residuos y la contaminación del aire

    Con esta fecha como pretexto, es importante también tomar conciencia y reflexionar sobre la contaminación del aire que nos rodea. Podemos hablar de contaminación atmosférica cuando hay presencia en el aire de uno o más contaminantes en concentraciones o niveles tales que puedan constituir un riesgo a la salud de las personas, a la preservación de la naturaleza o a la conservación del patrimonio ambiental. Esta contaminación puede ser originada por fuentes biogénicas, esto es, provenientes de la propia naturaleza, como las erosiones del suelo o las erupciones volcánicas; o antropogénicas, es decir, fruto de la actividad del hombre.

    Estas últimas se han revelado como las más preocupantes, además de ser las que podemos modificar. Dentro de ellas se encuentran el uso de combustibles fósiles como el carbón, el gas, el petróleo y sus derivados, que liberan importantes cantidades de gases contaminantes; la quema de leña como medio de calefacción o cocina; el uso de productos químicos nocivos presentes en aerosoles, refrigeradores o fertilizantes; o la deforestación de bosques.

    Y otro factor relevante para pensar la contaminación del aire son los residuos. Cuando se concentran grandes cantidades de residuos en un sitio, con el paso del tiempo comienzan a descomponerse lentamente y con baja o nula presencia de oxígeno, generan emanaciones de gases contaminantes, causando malos olores, riesgo sanitario para las personas e introducción de químicos peligrosos en el medio ambiente.

    Así, al incrementar la concentración de gases con efecto invernadero en la atmósfera, se propicia un progresivo calentamiento de la temperatura media en la superficie de la Tierra, fenómeno que forma parte del denominado “cambio climático”. Esta variación del clima en el planeta trae innumerables consecuencias: destrucción de ecosistemas, extinción de especies, inundaciones, incendios, olas de calor, sequías, falta de alimento, etc.

    Es por esto que la correcta gestión de los residuos es fundamental para preservar el aire que respiramos. Una tarea que involucra varios aspectos: la reducción de quema de basura a cielo abierto; la disposición apropiada y segura de residuos peligrosos; la implementación del compostaje, para revalorizar los residuos orgánicos; y la separación y reciclaje de los residuos que generamos diariamente.

  • Residuos médicos: la importancia de una gestión segura

    Residuos médicos: la importancia de una gestión segura

    El manejo correcto de los residuos médicos se torna fundamental en medio de la pandemia.

    La pandemia del COVID-19 a lo largo y ancho del planeta ha generado un gran número de desafíos, tanto en lo que respecta a la salud, como al medio ambiente, el mundo del trabajo o la economía.

    Uno de los aspectos que ha tenido que repensarse es el de los residuos médicos. En situación de cuarentena, con países deteniendo la mayoría de las actividades, fue necesario que la recolección de los residuos se determine como esencial. Una hipotética acumulación  importante de residuos sin ser recolectados elevaría sin duda el riesgo sanitario, convirtiéndose en un peligro para la salud de las personas y para el medio ambiente. Además, se interrumpiría la cadena del reciclaje, necesaria para reducir los volúmenes de residuos y para fabricar nuevos productos.

    Y un caso particular es el de los residuos médicos, esto es, los desechos generados por instituciones sanitarias, hospitales, laboratorios médicos y organizaciones del estilo. Su gestión segura es imprescindible para evitar la contaminación del ambiente y la transmisión de enfermedades, un riesgo para trabajadores de la salud, pacientes, recolectores, recicladores, y todas las personas que entren en contacto con ellos.

    En un contexto como el actual, con la expansión del COVID-19, esta situación se agrava aún más. Los centros de salud generan más desechos sanitarios, desde mascarillas y guantes a medicamentos usados y diversos artículos médicos contaminados. La gestión incorrecta de dichos residuos, y su mezcla con los desechos comunes, podrían traer consecuencias peligrosas para la salud y el medio ambiente.

    El tratamiento adecuado implica un proceso de diversas etapas: identificación, recolección, separación, almacenamiento, transporte, tratamiento y eliminación. Cada una de ellas debe ser realizada con los cuidados pertinentes, y los materiales indicados.

    Entre tales materiales importantes, se destacan los contenedores médicos, tan importantes para la identificación clara y ordenada de cada residuo. En Creatividad Positiva ofrecemos una amplia línea de productos para poder responder a las necesidades médicas: contenedores para cortopunzantes de diversos tamaños, bolsas para residuos peligrosos y residuos especiales, y contenedores con pedal de 10, 20 y 44 litros de capacidad, cada uno con el color y la estampación pertinentes según el desecho a arrojar. Productos prácticos y adecuados para poder afrontar los desafíos médicos que el mundo está atravesando.