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Categoría: Medio Ambiente

  • Adiós oficial a las bolsas plásticas

    Adiós oficial a las bolsas plásticas

    Desde hoy rige la ley que las prohíbe en todos los comercios del país.

    Llegó un día clave para la campaña #ChaoBolsasPlásticas: a partir de este 3 de agosto de 2020, ningún comercio, chico o grande, podrá entregar bolsas plásticas.

    La ley n° 21.000 fue publicada oficialmente el 3 de agosto de 2018, contemplando una serie de etapas para que los comercios pudieran ir adaptándose a la prohibición. Los primeros 6 meses, los comercios debieron respetar un límite de 2 bolsas plásticas entregadas por compra. Desde el 3 de febrero de 2019, los grandes comercios debieron dejar de entregarlas. Y desde hoy, la prohibición rige también para los pequeños comercios de todo el país.

    Desde el Ministerio del Medio Ambiente, brindaron algunos datos que sirven para reflejar la magnitud que había alcanzado la utilización de bolsas, y lo importante que es reducirla:

    • Previo a la ley, se usaban 3.400 millones de bolsas plásticas al año, un promedio de 200 anuales por persona.
    • Desde la implementación de la ley, se estima que dejaron de entregarse 5.000 millones de bolsas.
    • Si se unieran todas esas bolsas que dejaron de entregarse, se sumarían 2,75 millones de km. Esto equivale a 7.1 veces la distancia entre la Tierra y la Luna, o a 550 veces la distancia entre Arica y Punta Arenas.
    • Si se sumara el peso de todas las bolsas que dejaron de entregarse, se alcanzarían alrededor de 36.750 toneladas, equivalente a 31.680 automóviles.

    La ley estipula que la fiscalización de su cumplimiento es responsabilidad de cada municipalidad. Las multas aplican para los comercios (no para los clientes), y pueden oscilar alrededor de los 5 UTM por cada bolsa.

    Además, se aclara que la prohibición exceptúa a las bolsas plásticas que envasan alimentos (como frutas, verduras o pan, por ejemplo). Para estos casos, como el de las bolsas de feria, la recomendación igualmente es evitar la entrega de bolsas plásticas, algo que puede lograrse si cada persona lleva una bolsa reutilizable, mochila u otras alternativas.

    Se trata, en suma, de una disposición que busca reducir la generación de plástico y favorecer la economía circular, creando hábitos que favorezcan modos de vida positivos para el medio ambiente.


    Fuente: MMA

  • Avanza ley para limitar los plásticos de un solo uso

    Avanza ley para limitar los plásticos de un solo uso

    El proyecto para regular los productos entregados en comercios fue aprobado por el Senado.

    Con el objetivo es disminuir la generación de residuos y fomentar la reutilización, el Senado aprobó de forma unánime la ley que prohibirá la entrega de plásticos de un solo uso en comercios.

    Entre lo dispuesto, se destaca la prohibición de entregar productos plásticos de un solo uso a los delivery de comidas, un servicio que ha aumentado a raíz de la cuarentena. De este modo, los servicios de comida a domicilio solo podrán entregar productos que sean compostables a nivel domiciliario.

    Por otra parte, la ley también incluye la exigencia para los supermercados de ofrecer siempre opciones de bebidas retornables; además, estarán obligados a recibir los envases de los consumidores. En el caso de botellas desechables, deberán incluir porcentajes de plásticos recolectados y reciclados dentro del país, promoviendo así la economía circular.

    La ministra del Medio Ambiente, Carolina Schmidt, señaló: “Este proyecto busca combatir el uso indiscriminado del plástico, impulsando una reducción de la enorme cantidad de plásticos de un solo uso que son tan comunes, mucho más ahora en tiempos de pandemia. Estos elementos se usan por muy poco tiempo, pero contaminan por siglos nuestros océanos, playas, ríos y lagos”.

    Además de lo mencionado sobre el delivery y los supermercados, la ley regula los productos plásticos entregados en restaurantes, casinos, clubes, cafeterías, salones de té, panaderías, bares y demás locales que comercialicen comida preparada.

    Entre los productos regulados, se encuentran vasos, tazas, cubiertos, bombillas, platos, cajas, copas, envases, bandejas, sachets, individuales, entre otros. En todos estos casos se deberán priorizar los productos reutilizables.

    La ministra Schmidt remarcó la importancia de este tipo de iniciativas para hacer frente a una problemática cada vez más urgente, la de los plásticos: “La contaminación por plásticos es uno de los principales problemas ambientales que enfrentamos en el mundo hoy. Estimamos en 8 millones las toneladas de plástico que acaban en el océano cada año y ya existen cinco islas de plástico en el mundo. Esto, sumado a la gran cantidad de microplásticos que están llegando a nuestras costas,  siendo consumidos por los peces y, a través de ellos, por nosotros, nos habla de la urgencia de avanzar en esta materia”.

    Tras su aprobación en el Senado, la ley ingresará a la Cámara de Diputados para ser discutida. Se trata de un importante avance para una estrategia destinada a promover el reciclaje, la reutilización y la economía circular.


    Fuente: Ministerio del Medio Ambiente

  • Presentan el Sello “Elijo Reciclar”

    Presentan el Sello “Elijo Reciclar”

    La iniciativa sello “Elijo Reciclar” implementará ecoetiquetas que identificarán envases reciclables.

    Con el fin de impulsar el reciclaje y brindar información a los consumidores, se lanzó la plataforma www.elijoreciclar.cl, parte de un piloto masivo de una ecoetiqueta que ofrecerá información sobre la reciclabilidad de envases y embalajes de productos de consumo masivo.

    La iniciativa forma parte del Acuerdo de Producción Limpia (APL) firmado en diciembre de 2019 por el Ministerio del Medio Ambiente, SOFOFA, la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático, el SERNAC, la Asociación Circular de Consumidores y la Superintendencia del Medio Ambiente. Este acuerdo busca dar respuesta a lo planteado por la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor y Fomento al Reciclaje.

    Ya son 29 las empresas que se sumaron al proyecto para certificar sus productos e implementar el etiquetado; se espera que los primeros productos (más de 100) etiquetados lleguen a las góndolas durante los próximos meses. De esta manera, se fomenta la cultura del reciclaje tanto de los consumidores como de las empresas.

     

    A través del sello “Elijo Reciclar”, los consumidores podrán identificar los envases con mayor contenido de material reciclable y entender mejor cómo reciclarlos.

     

    Para obtener el sello, cada envase deberá atravesar un proceso de certificación con determinados requisitos:

    • Un mínimo de 80% del peso del envase debe estar hecho de materiales reciclables.
    • Los materiales deben poder ser separados del resto del envase para su reciclaje.
    • Debe existir una demanda de la industria del reciclaje por esos materiales.

    Esta primera fase será un piloto de dos años de duración, a través de los cuales se recopilará información para ir mejorando la experiencia. Luego, el objetivo es ampliar su alcance a cada vez más empresas y productos.

    La ministra del Medio Ambiente, Carolina Schmidt, señaló que “entregar más y mejor información a los consumidores es clave para impulsar la cultura del reciclaje y promover la economía circular, es por eso que hemos impulsado con fuerza este esfuerzo público-privado para desarrollar un piloto de eco etiqueta masivo. Este nos permitirá levantar información relevante que servirá como base para generar una regulación a futuro”.

    Por su parte, la presidenta de Circular, Asociación de Consumidores Sustentables de Chile, Marcela Godoy, remarcó que “este sello además de facilitar la información sobre los tipos de materiales, permitirá a la ciudadanía identificar productos con reciclabilidad certificada”.

    Los consumidores, de esta manera, podrán contar con mayor información sobre los productos que consumen, y así, tendrán la posibilidad de optar por los envases y embalajes más favorables para el medio ambiente.


    Fuente: Ministerio del Medio Ambiente

  • Chile encabeza el Índice de Desarrollo Sostenible en Latinoamérica

    Chile encabeza el Índice de Desarrollo Sostenible en Latinoamérica

    El Centro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible presentó el primer índice sobre la Agenda 2030.

    Con el fin de constituir un espacio de encuentro y reflexión acerca de la Agenda 2030 sobre el Desarrollo Sostenible establecida por la ONU en 2015, el Centro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (CODS) para América Latina y el Caribe elabora un índice para medir el avance y cumplimiento de las metas en los diferentes países.

    El Índice ODS 2019 es el primero que  presenta, a partir del trabajo con 96 indicadores que valoran el nivel de cumplimiento de los 17 objetivos planteados en cada país de nuestra región. En la tabla de desempeño general, Chile se encuentra en el primer lugar, seguido por Uruguay y Costa Rica.

    Según manifiesta el informe, Chile es el país que más ha avanzado en varias categorías: la reducción de la pobreza; la educación de calidad; agua y saneamiento; el fortalecimiento de la industria y la innovación; producción y consumo responsable; vida submarina, y en el trabajo por la justicia y la paz.

    Chile encabeza el Índice de Desarrollo Sostenible en Latinoamérica

    En el balance presentado, el CODS menciona que los avances son modestos, y que más allá de ciertas mejoras, el cumplimiento de los objetivos se encuentra rezagado, especialmente en algunos países en particular, como Haití y Guatemala. Los aspectos que más urgencias presentan involucran al desarrollo de la industria e infraestructura, a la reducción de las desigualdades, y a la paz, justicia e instituciones sólidas.

    En lo que respecta al área ambiental, el informe señala que “los países latinoamericanos y del Caribe no han logrado transitar hacia modelos de producción agrícola más sostenibles para reducir su impacto negativo en el medio ambiente”. Y uno de los principales motivos para explicar estas dificultades, según se detalla, tiene que ver con la pérdida acelerada de biodiversidad; en 20 de los 24 países evaluados se incrementó el número de especies en extinción.

    A modo de conclusión, el informe señala que hay un avance desde la adopción de los objetivos en 2015, pero que aún así es insuficiente: de continuar con este rimo, el cumplimiento no se alcanzará para 2030, sino que tomará más de 50 años.


    Fuente: CODS

  • La historia del símbolo del reciclaje

    La historia del símbolo del reciclaje

    Cómo surgió y quién fue el autor de una imagen hoy universal.

    En la vida diaria vemos e interactuamos con símbolos y logos que están totalmente arraigados en nuestras costumbres y prácticas, al punto de que jamás pensamos cómo fue que se originaron. Símbolos que de solo verlos interpretamos al instante qué representan. Es el caso de la historia del símbolo del reciclaje, presente tanto en productos como en diversas iniciativas ambientales. Pero, ¿desde cuándo existe ese símbolo? ¿Quién fue su autor? ¿Cómo surgió?

    Todo se remonta al 22 de abril de 1970, fecha de la primera celebración del Día de la Tierra. Hacía años que diversas personas y organismos venían impulsando el establecimiento de una fecha para concientizar sobre la importancia de proteger el medio ambiente y las amenazas que acechaban al planeta. En 1970, el senador y activista ambiental estadounidense Gaylord Nelson promovió la creación de una agencia ambiental, convocatoria que reunió a dos mil universidades, diez mil escuelas y diversos organismos. La iniciativa hizo que el gobierno de los Estados Unidos creara la Agencia de Protección Ambiental y  promulgara nuevas leyes para proteger el medio ambiente. Nelson escogió la fecha para incentivar la participación de las universidades: la semana del 19 al 25 de abril no coincidía con épocas de exámenes ni con vacaciones, por lo que se presumía que gran cantidad de estudiantes se sumarían a clases y eventos sobre el tema; así fue como quedó elegido el 22 de abril.

    Con motivo de esta primera celebración, la compañía Container Corporation of America, dedicada a elaborar cajas de cartón, organizó un concurso para determinar un símbolo para sus productos realizados con papel reciclado, con el deseo de hacerlo también universal. Así fue como más de 500 personas presentaron sus diseños, que debían cumplir ciertos requisitos: simplicidad, inteligibilidad en cualquier escala de impresión, en blanco y negro; además, sería luego de dominio público, es decir, libre para su utilización y sin restricción de derechos de autor.

    El ganador fue un joven estudiante de arquitectura llamado Gary Anderson, quien curiosamente no tenía especial interés por el diseño, pero que participó del concurso para apoyar la causa ambiental. Su propuesta fue la que hoy conocemos, y dijo tener dos fuentes de inspiración. Por un lado, la idea del mandala, círculo sagrado del budismo que representa la evolución del universo. Por otro, la banda de Möbius, cinta cuyos extremos se juntan en una curva y dan la sensación de movimiento constante. De esta manera, llegó al diseño con las tres flechas que forman parte de un proceso cíclico y representan cada etapa de las 3 R: reducción, reutilización y reciclaje.

    historia del símbolo del reciclaje

    Anderson recibió 2.500 dólares por ser el ganador, premio que debía ser destinado a fines educativos; así continuó sus estudios en la Universidad de Estocolmo, Suecia. Según contó posteriormente, en aquel entonces y durante un buen tiempo se olvidó del concurso y de su diseño. Sin embargo, con el tiempo comenzó a ver, sorprendido, que el símbolo aparecía en contenedores de reciclaje en distintas partes del mundo. Así, con el paso de los años, se convirtió en uno de los símbolos más universales.

    En 1988, la Sociedad de la Industria de los Plásticos en Estados Unidos tomó como base el diseño de Anderson para crear el Código de Identificación de los Plásticos, numerando las tres flechas en su interior, del 1 al 7, según su materialidad y fabricación.

    Anderson es hoy arquitecto por la Universidad de California del Sur y doctor en Geografía e Ingeniería Medioambiental. Tal como lo estipulaba el concurso, al ser de dominio público, no percibe ningún tipo de derechos de autor por su diseño. Construyó  su carrera en la arquitectura y la planificación urbana, y no volvió a dedicarse al diseño. Sin embargo, puede afirmar que el símbolo que diseñó es uno de los más reconocibles y utilizados en todo el mundo.

     

  • Residuos médicos: la importancia de una gestión segura

    Residuos médicos: la importancia de una gestión segura

    El manejo correcto de los residuos médicos se torna fundamental en medio de la pandemia.

    La pandemia del COVID-19 a lo largo y ancho del planeta ha generado un gran número de desafíos, tanto en lo que respecta a la salud, como al medio ambiente, el mundo del trabajo o la economía.

    Uno de los aspectos que ha tenido que repensarse es el de los residuos médicos. En situación de cuarentena, con países deteniendo la mayoría de las actividades, fue necesario que la recolección de los residuos se determine como esencial. Una hipotética acumulación  importante de residuos sin ser recolectados elevaría sin duda el riesgo sanitario, convirtiéndose en un peligro para la salud de las personas y para el medio ambiente. Además, se interrumpiría la cadena del reciclaje, necesaria para reducir los volúmenes de residuos y para fabricar nuevos productos.

    Y un caso particular es el de los residuos médicos, esto es, los desechos generados por instituciones sanitarias, hospitales, laboratorios médicos y organizaciones del estilo. Su gestión segura es imprescindible para evitar la contaminación del ambiente y la transmisión de enfermedades, un riesgo para trabajadores de la salud, pacientes, recolectores, recicladores, y todas las personas que entren en contacto con ellos.

    En un contexto como el actual, con la expansión del COVID-19, esta situación se agrava aún más. Los centros de salud generan más desechos sanitarios, desde mascarillas y guantes a medicamentos usados y diversos artículos médicos contaminados. La gestión incorrecta de dichos residuos, y su mezcla con los desechos comunes, podrían traer consecuencias peligrosas para la salud y el medio ambiente.

    El tratamiento adecuado implica un proceso de diversas etapas: identificación, recolección, separación, almacenamiento, transporte, tratamiento y eliminación. Cada una de ellas debe ser realizada con los cuidados pertinentes, y los materiales indicados.

    Entre tales materiales importantes, se destacan los contenedores médicos, tan importantes para la identificación clara y ordenada de cada residuo. En Creatividad Positiva ofrecemos una amplia línea de productos para poder responder a las necesidades médicas: contenedores para cortopunzantes de diversos tamaños, bolsas para residuos peligrosos y residuos especiales, y contenedores con pedal de 10, 20 y 44 litros de capacidad, cada uno con el color y la estampación pertinentes según el desecho a arrojar. Productos prácticos y adecuados para poder afrontar los desafíos médicos que el mundo está atravesando.

  • La gestión de los residuos en medio de la pandemia

    La gestión de los residuos en medio de la pandemia

    La Organización de las Naciones Unidas manifestó la importancia de la gestión de residuos para superar la emergencia de COVID-19

    A través de su Programa para el Medio Ambiente, la ONU emitió un comunicado en el que se remarca el rol esencial que la gestión pública de los residuos juega en el escenario actual, marcado por la pandemia y la necesidad de tomar medidas para combatir su propagación.

    En la publicación, se hace hincapié en la necesidad de que los gobiernos continúen y fortalezcan los servicios públicos de gestión de los residuos, lo que permitirá disminuir impactos secundarios sobre la salud de las personas y sobre el medio ambiente.

    Además de los residuos urbanos y domésticos, se señala que es particularmente importante el caso de los residuos médicos, que presumiblemente aumentarán estas semanas. Las medidas adoptadas por los gobiernos y los distintos tratamientos implementados para atender a pacientes enfermos están teniendo como resultado el incremento de desechos como mascarillas, guantes, entre otros. Es por eso que, según remarca el comunicado, es vital su manejo y disposición final de forma segura, en contenedores de salud específicos, con el fin de evitar un efecto de rebote y posibles peligros para la salud y el ambiente.

    Esto implica que se desenvuelva con eficacia y seguridad cada una de las instancias del proceso de los desechos: durante la identificación, la recolección en contenedores médicos, la separación, el almacenamiento, el transporte, el tratamiento y la eliminación.

    El Secretario Ejecutivo de los Convenios de Basilea, Rotterdam y Estocolmo, Rolph Payet, declaró: “Todos los sectores de la sociedad se unen para vencer colectivamente el virus y minimizar el impacto humano y económico del COVID-19 en todo el mundo. Al abordar este desafío enorme y sin precedentes, insto a los responsables de la toma de decisiones en todos los niveles, internacional, nacional, municipal, urbano y distrital, a que hagan todo lo posible para que la gestión de residuos, incluidas las fuentes médicas y domésticas, sea una prioridad y se garantice el mínimo impacto de estos flujos de residuos potencialmente peligrosos sobre la salud humana y el medio ambiente”.

    Por otro lado, es destacable también el papel que están cumpliendo los recolectores de residuos urbanos. Frente a las recomendaciones para todos los ciudadanos de permanecer en sus hogares, estos trabajadores continúan recorriendo las calles para mantener la higiene y colaborar en la conservación del ambiente, sin dudas un hecho loable.

    En suma, una vez más, se revela imprescindible la gestión adecuada de los residuos, el reciclaje, la separación correspondiente, su correcto tratamiento; sobre todo, en el contexto tan complejo que atraviesa hoy el planeta.


    Fuente: https://www.unenvironment.org/es

  • Cuando la naturaleza llama a la reflexión

    Cuando la naturaleza llama a la reflexión

    En medio de la crisis por el coronavirus, el medio ambiente comenzó a mostrar señales positivas

    La pandemia del coronavirus ha puesto en jaque a todos los países. Ante la expansión y el rápido contagio, proliferaron medidas para combatirlo: cuarentena, cierre de fábricas, limitación de la circulación, cese del transporte, fronteras cerradas, obligación de permanecer en los hogares.

    Ante esta problemática, llamativamente se ha evidenciado un impacto positivo en el medio ambiente: la desaceleración económica, la disminución del turismo, el detenimiento de la producción, han dado como resultado una mejoría en la lucha contra el cambio climático, a partir de la disminución de los niveles de contaminación.

    Ocurrió primero en China, país en el que comenzó el brote en diciembre del año pasado. Tras la implementación de medidas de cuarentena, tras la parálisis de las industrias, los habitantes de ciudades como Wuhan comenzaron a observar que el cielo lucía más limpio. Y no se trató de un simple parecer: la NASA compartió imágenes satelitales de China que reflejan que, desde que la expansión del COVID-19 obligó a la cuarentena, hubo un marcado descenso de la contaminación.

    Cuando la naturaleza llama a la reflexión

    Los niveles de dióxido de nitrógeno (NO₂), producido por el combustible de los vehículos, por las fábricas e industrias, descendieron notablemente. Las emisiones de dióxido de carbono (CO₂), según datos del Centro de Investigación en Energía y Aire Limpio, cayeron en China un 25%, lo que equivale a una reducción de 6% a nivel global.

    El segundo foco del virus tuvo lugar en Europa, y la situación fue similar: la Agencia Espacial Europea informó que en el continente, especialmente en Italia, el país más afectado por la pandemia, se evidencia un claro descenso en la contaminación del aire, coincidente con los bloqueos nacionales decretados para detener la propagación del virus.

    Cuando la naturaleza llama a la reflexión

    Y si tal fenómeno no es tan sencillo de ver para el ciudadano común, ocurrió algo que llamó la atención en Venecia. Sus habitantes amanecieron sorprendidos: desde que se implemlentó la cuarentena, desde que se prohibieron los viejas y cesó el turismo desmedido, las aguas de los canales de la ciudad lucen más cristalinas, y recibieron la sorpresiva visita de peces, cisnes y patos, algo inédito meses atrás.

    Cuando la naturaleza llama a la reflexión

    Puede que estos efectos sean momentáneos, pasajeros, y que desaparezcan cuando el mundo vuelva a la normalidad, las personas a circular, las fábricas a producir. O puede que no: puede que sea una oportunidad única para reflexionar sobre nuestras acciones, sobre el impacto que generamos en el planeta, sobre nuestras maneras de vivir.

    Puede que comprendamos que, sin el impacto nocivo de nuestras acciones, el aire luce más puro, el cielo más despejado, los animales pasean felices y las flores y árboles no detienen su crecimiento. Que entendamos, finalmente, que las consecuencias de nuestra forma de vida son irreversibles para la naturaleza, y que es momento de actuar antes de que sea demasiado tarde.

     

  • Chile se llena de color

    Chile se llena de color

    Desde el 23 de Junio del 2013, Chile se llena de color porque cuenta con una normativa de colores: la Norma Chilena NCh 3322 del 2013.

    La norma se estudio a través del Comité Técnico “Gestión de residuos”, para establecer un sistema de identificación visual para contenedores utilizados en el manejo de residuos.

    Por no existir Norma Internacional, esta norma ha tomado en consideracion el proyecto de norma prEN 16403:2012 Waste management – Waste visual elements, desarrollado por el Comité Técnico CEN/TC 183 Waste Management.

    Esta norma establece un código de colores para identificar diferentes fracciones de residuos, incluyendo una simbología y textos:

    • Azul: papel y cartón.
    • Amarillo: plástico.
    • Verde: vidrio.
    • Gris: latas y metales.
    • Beige: cartón para bebidas.
    • Burdeo: residuos eléctricos y electrónicos.
    • Rojo: residuos peligrosos (baterías, aceites minerales, medicamentos).
    • Café: materia orgánica (residuos de poda y jardín, residuos de alimentos).