Logo Creatividad Positiva

Categoría: Reciclaje

  • El proyecto dedicado a reciclar mascarillas plásticas

    El proyecto dedicado a reciclar mascarillas plásticas

    Una innovadora iniciativa busca reducir la contaminación generada por los elementos para prevenir el covid.

    Una de las consecuencias ambientales surgidas a raíz de la pandemia es la contaminación generada por elementos de salud utilizados para prevenir los contagios, como las mascarillas o guantes plásticos. Si bien su uso es necesario para resguardar la salud, significa también una importante cantidad de residuos que pueden contaminar el medio ambiente.

    Con el objetivo de reducir tal impacto, surgió un interesante proyecto elaborado por los Ministerio del Medio Ambiente y de Ciencias, la Universidad de Concepción y la Asociación de Industriales Pesqueros de la Región del Biobío: el reciclaje de la “basura covid”, que convierte las mascarillas plásticas en posavasos, maceteros, portalápices y otros nuevos productos.

    Caso ejemplar de economía circular, la iniciativa se originó en la necesidad de actuar frente a las más de 20.000 mascarillas utilizadas semanalmente en las plantas pesqueras del Biobío. Entre julio y diciembre de 2020 se recolectaron más de 145 kg de mascarillas, que se convirtieron por un proceso mecánico en posavasos, con rigurosa sanitización mediante. Desde enero de este año hasta hoy, se han recolectado 345 kg, que se convertirán en nuevos productos.

    El proyecto dedicado a reciclar mascarillas plásticas

    Macarena Cepeda, presidenta de la Asociación de Industriales Pesqueros (ASIPES), señaló: “Nuestro sueño es que este proyecto crezca y sea replicado por otras industrias en todo Chile. Estamos orgullosos del trabajo desarrollado acá en la región y que nuestro sector esté liderando en el reciclaje de este desecho. Estamos trabajando en una segunda etapa que suma a más plantas, que aumentará el volumen recuperado y le dará continuidad gracias al compromiso de las empresas y los trabajadores”.

    La iniciativa pretende convertirse así en un modelo de economía circular, capaz de dar respuesta a una problemática actual, y capaz de ser replicado cada vez en más lugares.


    Fuente: MMA

  • Publicación oficial de metas de reciclaje

    Publicación oficial de metas de reciclaje

    Se oficializó el decreto para el reciclaje de envases y embalajes.

    Hoy se publicó en el Diario Oficial el decreto que establece metas de recolección y valorización para los envases y embalajes, parte de la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (conocida como Ley REP o Ley del reciclaje).

    Las metas fijadas apuntan a que el porcentaje de reciclaje de envases y embalajes domiciliarios de las empresas pase del 12,5% de hoy a un 60% en el mediano plazo, alcanzando niveles equivalentes a los países desarrollados. También se determinan metas específicas para el porcentaje de reciclaje de cada tipo de residuos: 60% para cartones para líquidos; 55% para metales; 60% para papel y cartón; 45% para plásticos y 65% para vidrios.

    Publicación oficial de metas de reciclaje

    La Ministra del Medio Ambiente, Carolina Schmidt, señaló: “La publicación hoy del decreto de envases y embalajes de la ley de reciclaje nos permitirá cambiar la forma en que reciclamos en Chile, permitiéndonos aumentar con fuerza las tasas de recolección y valorización de millones de envases plásticos, de vidrio, metales, cartón para líquidos y papeles y cartones. Establecimos que las empresas deberán implementar un sistema de recolección puerta a puerta, es decir, pasará el camión del reciclaje lo que nos permitirá masificar y democratizar este servicio”.

    Publicación oficial de metas de reciclaje

    De esta manera, se establece también un esquema de recolección domiciliaria, con un “camión del reciclaje” que buscará puerta a puerta los envases, evitando el traslado de las personas a los puntos limpios. Será una estrategia que también irá implementándose paulatinamente: en el corto plazo, el 10% de las viviendas tendrán el servicio, mientras que se busca alcanzar el 80% de cobertura a largo plazo. Actualmente ya se están realizando pilotos: por ejemplo, a través del sistema de gestión organizado por el gremio de alimentos y bebidas AB Chile, existe un piloto en Providencia que tiene una cobertura del 90% de los edificios de esa comuna, mientras que en los próximos meses iniciarán la operación en Colina y Quilicura.

    Publicación oficial de metas de reciclaje

     “Actualmente cada persona genera casi 1,3 kilos de basura al día, pero reciclamos una fracción muy pequeña de ello. Con la publicación de este decreto se da  inicio a una nueva forma de reciclar donde ya no es solo la ciudadanía la que tiene que ir a los puntos limpios, sino que las empresas deberán organizar y financiar sistemas de gestión y recolección del reciclaje de los envases y embalajes que generan directamente a nuestros hogares”, sostuvo la ministra Schmidt.

    Las empresas tendrán la obligación de detallar la cantidad de plástico, metal, vidrio, cartón y tetrapack que ingresan al mercado, una adecuación que será paulatina, y que a los dos años contemplará multas por incumplimiento. Además, deberán instalarse puntos limpios o centros de acopio en el 75% de las comunas del país, lo que significa la instalación de 350 nuevos puntos limpios.


    Fuente: MMA

  • Presentan el Banco Social de Latas

    Presentan el Banco Social de Latas

    Impulsan el reciclaje bajo la campaña “Que no te dé lata reciclar tu lata”.

    Las latas son uno de los componentes principales de los residuos generados a nivel municipal y domiciliario. Se calcula que 15 mil toneladas de latas terminan en vertederos o rellenos sanitarios en nuestro país, contribuyendo a la contaminación del medio ambiente. Es por eso que su reciclaje es imprescindible, especialmente por el hecho de que el aluminio es altamente reciclable y puede ser reutilizado indefinidamente.

    Con el objetivo de promover el reciclaje, las empresas Kyklos y Metalum (líder en reciclaje de aluminio en Chile) formaron una alianza para crear el Banco Social de Latas, una iniciativa que se focaliza en el reciclaje “para trabajar por la unidad del país a través de un desafío común, con el fin de eliminar los residuos que llegan a los rellenos sanitarios o vertederos y, además, generar un impacto social positivo”.

    La primera campaña, denominada “Que no te dé lata reciclar tu lata”, tiene como fin remodelar un hogar de la Fundación Las Rosas, organización que acoge a más de 2.200 adultos mayores en Chile. El objetivo planteado es recolectar 200 mil latas, para lo cual se dispondrán contenedores de reciclaje y puntos móviles en hogares de la fundación, así como también se invita a instalar puntos de recolección en supermercados, restaurantes y otros comercios. De este modo, la propuesta busca generar un impacto positivo tanto social como ambiental.

    El reciclaje de las latas de aluminio es sumamente importante: según lo estimado, al reciclar 1 tonelada se evitan alrededor de 8 toneladas de CO2 en la atmósfera. Además, utilizar aluminio reciclado permite ahorrar un 94% de la energía utilizada en la fabricación de productos con aluminio virgen.

    Más información sobre la iniciativa y puntos de recolección: www.bancosocialdelatas.cl

  • Neumáticos: primer decreto de la Ley REP

    Neumáticos: primer decreto de la Ley REP

    Ayer se publicó la normativa sobre la responsabilidad de las empresas que importan neumáticos.

    En el día de ayer se publicó oficialmente el primer decreto de la ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP), normativa promulgada en 2016 que apunta a disminuir la generación de residuos y fomentar su reutilización, instando a los fabricantes de determinados productos a responsabilizarse de la gestión de los residuos que producen.

    La ley define seis productos prioritarios: pilas; aceites lubricantes; artículos eléctricos y electrodomésticos; baterías; envases y embalajes; y los neumáticos, protagonistas del flamante decreto.

    Según lo estipulado, para 2023 las empresas que importan neumáticos tendrán la obligación de reciclar el 25% de los mismos, así como también de recolectar el 50%. Estas exigencias irán en aumento con el tiempo, hasta alcanzar una tasa de reciclaje de 90% para el año 2030 (y de un 100% para los utilizados por la minería). En la actualidad, solo es reciclado el 17% de estos residuos, lo que implica que la mayoría termine en vertederos ilegales, importantes fuentes de contaminación.

    La ministra del Medio Ambiente, Carolina Schmidt, señaló:

    “Los neumáticos son de los agentes más contaminantes que tenemos en nuestro país y, por eso, fue necesario introducir obligaciones a los productores para que se hagan cargo de ellos una vez que termine su vida útil. En Chile se venden, anualmente, alrededor de 6,6 millones de neumáticos, generándose unas 140 mil toneladas de residuos, los que equivalen a un cerro Santa Lucía”.

    A partir de lo decretado, las empresas deberán hacerse cargo del almacenamiento, del transporte y del tratamiento de los neumáticos descartados. El plazo para adecuarse a lo dispuesto es de 24 meses, es decir, desde 2023 deberá ser completamente acatado.

    Se trata sin dudas de un primer avance, que no debe ser el único, hacia una economía circular, en la que el reciclaje y la reutilización permitan disminuir la generación de basura y promover el desarrollo sustentable.


    Fuente: MMA

  • Presentación de la Hoja de Ruta de Economía Circular

    Presentación de la Hoja de Ruta de Economía Circular

    El Ministerio del Medio Ambiente dio a conocer metas y acciones hacia un futuro más sustentable.

    En los últimos años ha comenzado a hacerse evidente la necesidad de cambiar el sistema lineal de las principales economías del mundo. Sistema marcado por etapas sucesivas: extracción de recursos, fabricación de productos, consumo y eliminación. Esta modalidad está mostrando sus límites, dado el agotamiento de los recursos naturales y de los combustibles fósiles, así como también el impacto ambiental.

    En cambio, la economía circular es un paradigma que propone considerar a los residuos como recursos que deben mantenerse en los sistemas de producción y consumo, evitando que salgan del ciclo de vida. De esta manera se aprovechan los recursos para reutilización, reciclaje y valorización energética. Esto conlleva numerosas ventajas: disminuye el uso de los recursos, se reduce la generación de residuos, se limita el consumo de energía, se reducen costos y se generan nuevos empleos.

    Con el fin impulsar esta modalidad en el país, el Ministerio del Medio Ambiente presentó la “Hoja de ruta nacional a la economía  circular – Para un Chile sin basura”, un conjunto de metas concretas con el año 2040 como horizonte. La presentación se llevó a cabo en el Parque de las Esculturas de Providencia, y contó con la participación de la ministra del Medio Ambiente, Carolina Schmidt; la alcaldesa de Providencia, Evelyn Matthei; y el director ejecutivo de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático, Giovanni Calderón.

    La hoja de ruta incluye 92 acciones concretas divididas en 7 metas principales:

    1. Se apunta a que la economía circular genere 100 mil nuevos empleos al 2030, y 180 mil al 2040.
    2. La generación de residuos domiciliarios per cápita debe reducirse un 10% al 2030, y un 25% al 2040.
    3. La tasa de reciclaje de residuos domiciliarios debe alcanzar el 30% al 2030, y el 65% al 2040.
    4. La productividad material del país debe aumentar en un 30% al 2030, y en un 60% al 2040.
    5. La generación de residuos por unidad de producto interno bruto debe reducirse en un 15% al 2030, y en un 30% al 2040.
    6. La tasa general de reciclaje debe alcanzar un 40% al 2030, y un 75% al 2040.
    7. Los vertederos ilegales del país deben reducirse a la mitad para 2030, y en un 90% para 2040.

    La ministra Schmidt señaló: “Cumplir este plan maestro tendrá un impacto directo en la calidad de vida de los chilenos. Si somos capaces de hacer de Chile un país circular, la ciudadanía tendrá opciones de más y mejores trabajos, nuevas oportunidades de emprendimiento y barrios más limpios”.

    En la elaboración de la hoja de ruta participaron 33 organizaciones (estatales, privadas, académicas y civiles) a través de un comité estratégico que realizó talleres y mesas de discusión. Se puede acceder a ella a través del portal de consultas ciudadanas del Ministerio; hasta el 1° de febrero los ciudadanos pueden enviar observaciones.


    Fuente: MMA

  • Presentación de la ecoetiqueta “Elijo Reciclar”

    Presentación de la ecoetiqueta “Elijo Reciclar”

    Se lanzó el sello que certificará a los envases reciclables de productos de consumo masivo.

    Ayer se oficializó la puesta en marcha del proyecto “Elijo Reciclar”, la primera ecoetiqueta en el país que brindará información a los consumidores sobre la posibilidad de reciclaje de los envases y embalajes de los productos que compren en negocios y mercados.

    Se trata de una iniciativa que forma parte del Acuerdo de Producción Limpia (APL) firmado en diciembre de 2019 por el Ministerio del Medio Ambiente, la Sociedad de Fomento Fabril, la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático, el Servicio Nacional del Consumidor, la Asociación Circular de Consumidores y la Superintendencia del Medio Ambiente. Este acuerdo busca dar respuesta a lo planteado por la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor y Fomento al Reciclaje.

    En la presentación, realizada en Providencia, la ministra Carolina Schmidt señaló que el ecoetiquetado “entregará información clara a los consumidores sobre cuáles son las alternativas más reciclables en el país y, a través de una etiqueta de información al reverso y la página web asociada, educación sobre cómo reciclar correctamente”. Además, destacó que se trata de “un hito muy relevante para que la ciudadanía cuente con las herramientas que le permitan sumarse con fuerza a la cultura del reciclaje y un incentivo a las empresas para que mejoren sus diseños y materiales”.

    Los productos que contarán con la eco etiqueta serán aquellos que certifiquen que al menos el 80% del envase esté hecho de materiales reciclables, materiales que además deben poder ser separados de manera correcta para su reciclaje.

    De momento, son 37 las empresas se han sumado a la iniciativa, certificando más de 800 productos: Cervecerías Ab InBev, Agrosuper, Avon, Ariztía, Beiersdorf, Grupo Bimbo, Biorigen, Cooperativa Capel, Carozzi, CCU, Cencosud, Coca-Cola, Colmenares San Cristóbal, Davis, Gourmet, Frigorífico Temuco, Empresas Iansa, ICB, Natura, Nestlé, Patagonia Blend, Procter & Gamble, Próximo, Rhein/Argos, SMU, Softys, Soprole, Tresmontes Luchetti, The Body Shop, Tottus, Tucapel, Unilever, Viña Concha y Toro, Viña Santa Rita, Virutex/Ilko, Walmart y Watt’s.

    La intención es que en los próximos años comiencen a formar parte de la iniciativa cada vez más productos y empresas. De esta manera, se estará potenciando el conocimiento ciudadano para tomar decisiones sustentables, que promuevan el reciclaje e impulsen la economía circular.


    Fuente: MMA

  • Presentan el Sello “Elijo Reciclar”

    Presentan el Sello “Elijo Reciclar”

    La iniciativa sello “Elijo Reciclar” implementará ecoetiquetas que identificarán envases reciclables.

    Con el fin de impulsar el reciclaje y brindar información a los consumidores, se lanzó la plataforma www.elijoreciclar.cl, parte de un piloto masivo de una ecoetiqueta que ofrecerá información sobre la reciclabilidad de envases y embalajes de productos de consumo masivo.

    La iniciativa forma parte del Acuerdo de Producción Limpia (APL) firmado en diciembre de 2019 por el Ministerio del Medio Ambiente, SOFOFA, la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático, el SERNAC, la Asociación Circular de Consumidores y la Superintendencia del Medio Ambiente. Este acuerdo busca dar respuesta a lo planteado por la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor y Fomento al Reciclaje.

    Ya son 29 las empresas que se sumaron al proyecto para certificar sus productos e implementar el etiquetado; se espera que los primeros productos (más de 100) etiquetados lleguen a las góndolas durante los próximos meses. De esta manera, se fomenta la cultura del reciclaje tanto de los consumidores como de las empresas.

     

    A través del sello “Elijo Reciclar”, los consumidores podrán identificar los envases con mayor contenido de material reciclable y entender mejor cómo reciclarlos.

     

    Para obtener el sello, cada envase deberá atravesar un proceso de certificación con determinados requisitos:

    • Un mínimo de 80% del peso del envase debe estar hecho de materiales reciclables.
    • Los materiales deben poder ser separados del resto del envase para su reciclaje.
    • Debe existir una demanda de la industria del reciclaje por esos materiales.

    Esta primera fase será un piloto de dos años de duración, a través de los cuales se recopilará información para ir mejorando la experiencia. Luego, el objetivo es ampliar su alcance a cada vez más empresas y productos.

    La ministra del Medio Ambiente, Carolina Schmidt, señaló que “entregar más y mejor información a los consumidores es clave para impulsar la cultura del reciclaje y promover la economía circular, es por eso que hemos impulsado con fuerza este esfuerzo público-privado para desarrollar un piloto de eco etiqueta masivo. Este nos permitirá levantar información relevante que servirá como base para generar una regulación a futuro”.

    Por su parte, la presidenta de Circular, Asociación de Consumidores Sustentables de Chile, Marcela Godoy, remarcó que “este sello además de facilitar la información sobre los tipos de materiales, permitirá a la ciudadanía identificar productos con reciclabilidad certificada”.

    Los consumidores, de esta manera, podrán contar con mayor información sobre los productos que consumen, y así, tendrán la posibilidad de optar por los envases y embalajes más favorables para el medio ambiente.


    Fuente: Ministerio del Medio Ambiente

  • La historia del símbolo del reciclaje

    La historia del símbolo del reciclaje

    Cómo surgió y quién fue el autor de una imagen hoy universal.

    En la vida diaria vemos e interactuamos con símbolos y logos que están totalmente arraigados en nuestras costumbres y prácticas, al punto de que jamás pensamos cómo fue que se originaron. Símbolos que de solo verlos interpretamos al instante qué representan. Es el caso de la historia del símbolo del reciclaje, presente tanto en productos como en diversas iniciativas ambientales. Pero, ¿desde cuándo existe ese símbolo? ¿Quién fue su autor? ¿Cómo surgió?

    Todo se remonta al 22 de abril de 1970, fecha de la primera celebración del Día de la Tierra. Hacía años que diversas personas y organismos venían impulsando el establecimiento de una fecha para concientizar sobre la importancia de proteger el medio ambiente y las amenazas que acechaban al planeta. En 1970, el senador y activista ambiental estadounidense Gaylord Nelson promovió la creación de una agencia ambiental, convocatoria que reunió a dos mil universidades, diez mil escuelas y diversos organismos. La iniciativa hizo que el gobierno de los Estados Unidos creara la Agencia de Protección Ambiental y  promulgara nuevas leyes para proteger el medio ambiente. Nelson escogió la fecha para incentivar la participación de las universidades: la semana del 19 al 25 de abril no coincidía con épocas de exámenes ni con vacaciones, por lo que se presumía que gran cantidad de estudiantes se sumarían a clases y eventos sobre el tema; así fue como quedó elegido el 22 de abril.

    Con motivo de esta primera celebración, la compañía Container Corporation of America, dedicada a elaborar cajas de cartón, organizó un concurso para determinar un símbolo para sus productos realizados con papel reciclado, con el deseo de hacerlo también universal. Así fue como más de 500 personas presentaron sus diseños, que debían cumplir ciertos requisitos: simplicidad, inteligibilidad en cualquier escala de impresión, en blanco y negro; además, sería luego de dominio público, es decir, libre para su utilización y sin restricción de derechos de autor.

    El ganador fue un joven estudiante de arquitectura llamado Gary Anderson, quien curiosamente no tenía especial interés por el diseño, pero que participó del concurso para apoyar la causa ambiental. Su propuesta fue la que hoy conocemos, y dijo tener dos fuentes de inspiración. Por un lado, la idea del mandala, círculo sagrado del budismo que representa la evolución del universo. Por otro, la banda de Möbius, cinta cuyos extremos se juntan en una curva y dan la sensación de movimiento constante. De esta manera, llegó al diseño con las tres flechas que forman parte de un proceso cíclico y representan cada etapa de las 3 R: reducción, reutilización y reciclaje.

    historia del símbolo del reciclaje

    Anderson recibió 2.500 dólares por ser el ganador, premio que debía ser destinado a fines educativos; así continuó sus estudios en la Universidad de Estocolmo, Suecia. Según contó posteriormente, en aquel entonces y durante un buen tiempo se olvidó del concurso y de su diseño. Sin embargo, con el tiempo comenzó a ver, sorprendido, que el símbolo aparecía en contenedores de reciclaje en distintas partes del mundo. Así, con el paso de los años, se convirtió en uno de los símbolos más universales.

    En 1988, la Sociedad de la Industria de los Plásticos en Estados Unidos tomó como base el diseño de Anderson para crear el Código de Identificación de los Plásticos, numerando las tres flechas en su interior, del 1 al 7, según su materialidad y fabricación.

    Anderson es hoy arquitecto por la Universidad de California del Sur y doctor en Geografía e Ingeniería Medioambiental. Tal como lo estipulaba el concurso, al ser de dominio público, no percibe ningún tipo de derechos de autor por su diseño. Construyó  su carrera en la arquitectura y la planificación urbana, y no volvió a dedicarse al diseño. Sin embargo, puede afirmar que el símbolo que diseñó es uno de los más reconocibles y utilizados en todo el mundo.

     

  • Residuos médicos: la importancia de una gestión segura

    Residuos médicos: la importancia de una gestión segura

    El manejo correcto de los residuos médicos se torna fundamental en medio de la pandemia.

    La pandemia del COVID-19 a lo largo y ancho del planeta ha generado un gran número de desafíos, tanto en lo que respecta a la salud, como al medio ambiente, el mundo del trabajo o la economía.

    Uno de los aspectos que ha tenido que repensarse es el de los residuos médicos. En situación de cuarentena, con países deteniendo la mayoría de las actividades, fue necesario que la recolección de los residuos se determine como esencial. Una hipotética acumulación  importante de residuos sin ser recolectados elevaría sin duda el riesgo sanitario, convirtiéndose en un peligro para la salud de las personas y para el medio ambiente. Además, se interrumpiría la cadena del reciclaje, necesaria para reducir los volúmenes de residuos y para fabricar nuevos productos.

    Y un caso particular es el de los residuos médicos, esto es, los desechos generados por instituciones sanitarias, hospitales, laboratorios médicos y organizaciones del estilo. Su gestión segura es imprescindible para evitar la contaminación del ambiente y la transmisión de enfermedades, un riesgo para trabajadores de la salud, pacientes, recolectores, recicladores, y todas las personas que entren en contacto con ellos.

    En un contexto como el actual, con la expansión del COVID-19, esta situación se agrava aún más. Los centros de salud generan más desechos sanitarios, desde mascarillas y guantes a medicamentos usados y diversos artículos médicos contaminados. La gestión incorrecta de dichos residuos, y su mezcla con los desechos comunes, podrían traer consecuencias peligrosas para la salud y el medio ambiente.

    El tratamiento adecuado implica un proceso de diversas etapas: identificación, recolección, separación, almacenamiento, transporte, tratamiento y eliminación. Cada una de ellas debe ser realizada con los cuidados pertinentes, y los materiales indicados.

    Entre tales materiales importantes, se destacan los contenedores médicos, tan importantes para la identificación clara y ordenada de cada residuo. En Creatividad Positiva ofrecemos una amplia línea de productos para poder responder a las necesidades médicas: contenedores para cortopunzantes de diversos tamaños, bolsas para residuos peligrosos y residuos especiales, y contenedores con pedal de 10, 20 y 44 litros de capacidad, cada uno con el color y la estampación pertinentes según el desecho a arrojar. Productos prácticos y adecuados para poder afrontar los desafíos médicos que el mundo está atravesando.

  • La gestión de los residuos en medio de la pandemia

    La gestión de los residuos en medio de la pandemia

    La Organización de las Naciones Unidas manifestó la importancia de la gestión de residuos para superar la emergencia de COVID-19

    A través de su Programa para el Medio Ambiente, la ONU emitió un comunicado en el que se remarca el rol esencial que la gestión pública de los residuos juega en el escenario actual, marcado por la pandemia y la necesidad de tomar medidas para combatir su propagación.

    En la publicación, se hace hincapié en la necesidad de que los gobiernos continúen y fortalezcan los servicios públicos de gestión de los residuos, lo que permitirá disminuir impactos secundarios sobre la salud de las personas y sobre el medio ambiente.

    Además de los residuos urbanos y domésticos, se señala que es particularmente importante el caso de los residuos médicos, que presumiblemente aumentarán estas semanas. Las medidas adoptadas por los gobiernos y los distintos tratamientos implementados para atender a pacientes enfermos están teniendo como resultado el incremento de desechos como mascarillas, guantes, entre otros. Es por eso que, según remarca el comunicado, es vital su manejo y disposición final de forma segura, en contenedores de salud específicos, con el fin de evitar un efecto de rebote y posibles peligros para la salud y el ambiente.

    Esto implica que se desenvuelva con eficacia y seguridad cada una de las instancias del proceso de los desechos: durante la identificación, la recolección en contenedores médicos, la separación, el almacenamiento, el transporte, el tratamiento y la eliminación.

    El Secretario Ejecutivo de los Convenios de Basilea, Rotterdam y Estocolmo, Rolph Payet, declaró: “Todos los sectores de la sociedad se unen para vencer colectivamente el virus y minimizar el impacto humano y económico del COVID-19 en todo el mundo. Al abordar este desafío enorme y sin precedentes, insto a los responsables de la toma de decisiones en todos los niveles, internacional, nacional, municipal, urbano y distrital, a que hagan todo lo posible para que la gestión de residuos, incluidas las fuentes médicas y domésticas, sea una prioridad y se garantice el mínimo impacto de estos flujos de residuos potencialmente peligrosos sobre la salud humana y el medio ambiente”.

    Por otro lado, es destacable también el papel que están cumpliendo los recolectores de residuos urbanos. Frente a las recomendaciones para todos los ciudadanos de permanecer en sus hogares, estos trabajadores continúan recorriendo las calles para mantener la higiene y colaborar en la conservación del ambiente, sin dudas un hecho loable.

    En suma, una vez más, se revela imprescindible la gestión adecuada de los residuos, el reciclaje, la separación correspondiente, su correcto tratamiento; sobre todo, en el contexto tan complejo que atraviesa hoy el planeta.


    Fuente: https://www.unenvironment.org/es