¿Quieres implementar un programa de reciclaje en escuelas? ¿Buscas contenedores para equipar tu universidad? ¡Aquí estamos para ayudarte!
¿Por qué reciclar en mi escuela o universidad?
Una de las problemáticas ambientales más importantes en la actualidad es la generación de grandes volúmenes de residuos y su mala gestión. La sobreacumulación de desechos y su eliminación inapropiada afecta de diversas maneras al medio ambiente: contamina las aguas, el aire y el suelo; altera ecosistemas; producen un riesgo sanitario para los seres vivos.
Si bien con los años la conciencia ambiental ha crecido, todavía queda mucho camino por recorrer. Las tasas de valorización de los residuos municipales (los que generamos en casa, en el trabajo, en escuelas, en universidades, en empresas) son aún muy bajas, por lo que comenzar a implementar proyectos de reciclaje se revela esencial. Y las escuelas, los colegios y universidades, todos ámbitos de educación y formación, son escenarios ideales para implementar programas de reciclaje que promuevan hábitos ambientales y sirvan de ejemplo a toda la comunidad.
¿Qué beneficios trae reciclar?
✅ Ayuda a disminuir la contaminación del aire y agua.
✅ Genera puestos formales de trabajo.
✅ Se reduce la llegada de basura a rellenos sanitarios.
✅ Combatimos el calentamiento global.
✅ Damos tiempo al planeta para reforestarse.
¿Qué tener en cuenta a la hora de implementar el reciclaje en escuelas o universidades?
✅ El compromiso con el reciclaje en escuelas o universidades debe estar en todos los que forman parte de la institución, tanto en quienes trabajan como en quienes asisten a ella. Es necesario que todos estén informados acerca de cómo reciclar, qué residuos hay que separar y dónde están ubicados los contenedores de reciclaje.
✅ Es útil designar un coordinador o un “Comité verde” dedicado a dar un seguimiento, revisar el estado de los contenedores, asegurarse de que todos entiendan como utilizarlos, analizar dificultades que surjan y evaluar el avance del programa de reciclaje.
✅ La buena comunicación ayuda a promover el reciclaje en escuelas y universidades. Esto supone tanto la correcta señalización que indique cómo y dónde depositar los residuos, como mecanismos de difusión que informen e incentiven la participación (newsletters internos, carteleras, difusión en la web y en las redes de la institución, etc.).
✅ La implementación de un programa de reciclaje en escuelas y universidades no finaliza luego de la instalación de contenedores o de la colocación de carteles: es un proceso continuo que, para mejorar su eficacia, debe ser evaluado y retroalimentado. En muchos casos, las necesidades u oportunidades aparecen recién cuando la estrategia se pone en práctica.
✅ Es aconsejable que la instalación de puntos de reciclaje en escuelas esté acompañada de educación ambiental, para que los niños adquieran la práctica y el conocimiento desde temprana edad. No se requiere que todos sean expertos, sino que sean capaces de comprender la importancia del reciclaje, de reconocer qué residuo va en cada contenedor, qué otras prácticas ambientales pueden ser adoptadas. Reciclar es un hábito: una vez que lo adquieres y lo internalizas, lo haces parte de tu rutina sin pensar. ¡Incluso te sorprenderá ver que otros no lo hacen!
✅ Los contenedores para separar los residuos son elementos centrales en todo programa de reciclaje en escuelas y universidades. Deben estar ubicados en lugares accesibles y prácticos, en espacios visibles donde se agrupe gente (sin estorbar la circulación), y según las costumbres de la institución: por ejemplo, es útil ubicar el contenedor para papeles junto a las impresoras, o el de residuos orgánicos en el comedor. Contenedores hay de distintos estilos, tamaños y diseño, y deben ser elegidos según su funcionalidad y el criterio estético de la institución.
La Ley N° 20.920, Ley marco para la gestión de residuos, la Responsabilidad Extendida al Productor y fomento al reciclaje, fue publicada en 2016, y tiene por objeto disminuir la generación de residuos y fomentar su reutilización, reciclaje y otro tipo de valorización, a través de la instauración de la Responsabilidad Extendida del Productor y otros instrumentos de gestión de residuos, con el fin de proteger la salud de las personas y el medio ambiente.
¿Qué implica la Responsabilidad Extendida del Productor? Que el que contamina paga: quien genera un residuo debe hacerse cargo de él.
Productos prioritarios La ley establece 6 productos prioritarios, con un decreto específico con metas de recolección y valorización para cada uno de ellos:
Productos prioritarios web
Estos productos fueron priorizados por poseer alguna o varias de las siguientes características: ser de un consumo masivo, por el volumen significativo de sus desechos, por ser residuos peligrosos para la salud de las personas y/o el medio ambiente, por ser factible su valorización, y por existir una regulación comparada de referencia. La Ley establece que se deberá establecer un Decreto de Metas y Otras Obligaciones Asociadas para cada producto prioritario.
Además, el Ministerio del Medio Ambiente podrá incorporar otras categorías de productos. Por ejemplo, la ley considera a los diarios, periódicos y revistas como productos prioritarios no sometidos a metas ni obligaciones asociadas (igualmente, se les pueden solicitar a los productores información anual sobre cantidades, actividades de recolección y valorización, etc.).
Actores involucrados por la ley ✅ Productores: son quienes colocan un producto prioritario por primera vez en el mercado nacional, quienes colocan bajo marca propia un producto prioritario adquirido de un tercero que no es el primer distribuidor, o quien importa un producto prioritario para su uso profesional. Entre otras obligaciones, deben financiar la recolección y el tratamiento de los residuos a través de un Sistema de Gestión, para cumplir las metas de recolección y valorización.
✅ Sistemas de Gestión: es el mecanismo instrumental que permite que los productores cumplan sus obligaciones. Pueden ser individuales (el productor contrata directamente a un gestor) o colectivos. En este último caso, deberán ser organizaciones sin fines de lucro, financiadas por los productores, que deben cumplir ciertos requisitos establecidos por la ley; si nuclean a más de 20 empresas, se los conoce como GRANSIC. Los Sistemas de Gestión deben ser autorizados por el Ministerio del Medio Ambiente, y deben presentar, a través del Registro de Emisiones y Transferencias de Contaminantes (RETC), un Plan de Gestión (con estimación de residuos generados, mecanismo de financiamiento, procedimientos de licitación, etc.) e informes de avances sobre el cumplimiento de las metas.
✅ Gestores: son personas naturales o jurídicas que realizan operaciones de manejo de residuos y que se encuentran autorizadas y registradas. Pueden ser empresas de gestión de recolección, clasificación, valorización o eliminación de residuos y recicladores de base. Deben declarar, al menos, tipo, cantidad, costos, origen, tratamiento y destino de los residuos, a través del Registro de Emisiones y Transferencia de Contaminantes (RETC).
✅ Ministerio del Medio Ambiente: es el encargado de establecer mediante decreto supremo las metas de recolección y valorización para cada producto; de administrar el sistema de registro y plataforma de información; de reglamentar el Fondo de Reciclaje; de revisar y autorizar planes de gestión; de reglamentar el movimiento transfronterizo de residuos; y de implementar programas de educación ambiental.
✅ Municipios: pueden hacer convenios con los Sistemas de Gestión y con recicladores de base para coordinar su actuar en sus territorios. Deberán incorporar en sus ordenanzas municipales la obligación de separar los residuos en origen cuando así lo determine el Decreto Supremo, así como también promover la educación ambiental.
✅ Superintendencia del Medio Ambiente: la encargada de fiscalizar el cumplimiento de las obligaciones establecidas en la Ley y sancionar en caso de que sea necesario. Las sanciones incluyen multas de hasta 10 mil UTA, y/o amonestación por escrito.
✅ Consumidores: son quienes generan residuos de productos prioritarios. Deben separarlos y entregarlos a los gestores contratados por los Sistemas de Gestión o a puntos limpios (o valorizarlos por sí mismos en caso de que sea un consumidor industrial).
Cuadro actores para web
¿Cuál es la situación actual de los decretos? Hasta hoy, fueron publicados los Decretos Supremos de dos productos prioritarios: los neumáticos y los envases y embalajes.
Neumáticos El Decreto Supremo N°8, publicado el 20 de enero de 2021, establece las metas y obligaciones para los neumáticos. Luego de 24 meses de su publicación, el 20 de enero de 2023 comenzó oficialmente a regir, convirtiendo a los neumáticos en el primero de los productos prioritarios regulados. Para esta fecha, los productores e importadores de neumáticos deben estar adheridos a algún Sistema de Gestión.
Los neumáticos fueron considerados como prioritarios por ser un producto de consumo masivo que genera un alto volumen de residuos al terminar su vida útil. Se estima que en Chile se generan más de 140 mil toneladas de residuos de neumáticos al año, una importante cifra que puede derivar en diversos problemas ambientales, como el surgimiento de focos de infección cuando se acumula agua en su interior, o el peligro que revisten por ser fácilmente inflamables.
El Decreto define distintas categorías de neumáticos, estableciendo que la normativa aplicará a dos de ellas: los de categoría A (neumáticos de aro inferior a 57 pulgadas, con excepción de los que tengan un aro igual a 45, 49 y 51 pulgadas) y los de categoría B (neumáticos que tengan un aro igual a 45, 49 y 51 pulgadas, y aros iguales o mayores a 57 pulgadas).
Para los de categoría A, se establecieron las siguientes metas de valorización:
Para el 1° año de vigencia del decreto, se deberán valorizar al menos el 25% de los neumáticos introducidos en el mercado nacional el año inmediatamente anterior. A partir del 2° año, el 30%. A partir del 3° año, el 35%. A partir del 4° año, el 60%. A partir del 6° año: el 80%. A partir del 8° año: el 90%. Para los de categoría B, se establecieron las siguientes metas de valorización:
Para el 1° año de vigencia del decreto, se deberán valorizar al menos el 25% de los neumáticos introducidos en el mercado nacional el año inmediatamente anterior. A partir del 5° año, al menos el 75%. A partir del 8° año, el 100%. Ley REP comienza la implementación neumáticos e1674220035240
Envases y embalajes El Decreto Supremo N°12 establece las metas de recolección y valorización para los Envases y Embalajes, y entrará en vigencia en septiembre de 2023. Los define como “productos hechos de cualquier material, de cualquier naturaleza, que sean usados para contener, proteger, manipular, facilitar el consumo, almacenar, conservar, transportar, o para mejorar la presentación de las mercancías, así como los elementos auxiliares integrados a aquellos cuando cumplen con la función de informar al consumidor”.
El decreto aplica a quienes introduzcan en el mercado nacional bienes de consumo envasados o embalados, cuyos envases estén compuestos por al menos 1 de los 5 materiales siguientes: cartones para líquidos, metales, papeles y cartones, plásticos y vidrios. No están obligados a cumplir las metas los productores que introduzcan en el mercado menos de 300 kg de envases al año.
Además, según lo estipulado por la ley, los Sistemas de Gestión colectivos deberán realizar la recolección selectiva de los envases y embalajes desde los domicilios de los consumidores, cubriendo un porcentaje de territorio cada vez mayos según el avance de los años.
Metas de valorización para EyE domiciliarios:
Año 1: cartones para líquidos 5%; metales 6%; papeles y cartones 5%; plásticos 3%; vidrio 11%. Año 12: cartones para líquidos 60%; metales 55%; papeles y cartones 70%; plásticos 45%; vidrio 65%. Metas de valorización para EyE no domiciliarios:
Año 1: metal 23%; papel y cartón 48%; plástico 13%. Año 9: metal 70%; papel y cartón 85%; plástico 55%. Nexus 50 en empresa Fluor
Con un buen funcionamiento de la ley, y el aporte de cada uno desde su lugar, podremos impulsar la economía circular y construir un país cada vez más sustentable.
¿Sabías que nuestro país tiene una normativa sobre los colores del reciclaje? ¡Aquí te contamos cuáles son!
La norma n°3322, aprobada en 2013, establece un sistema de identificación visual de los colores del reciclaje para los contenedores utilizados en el manejo de residuos:
♻️ Azul: papeles y cartones.
♻️ Amarillo: plásticos.
♻️ Verde: vidrios.
♻️ Gris: latas y metales.
♻️ Beige: cartón para bebidas.
♻️ Café: residuos orgánicos.
♻️ Burdeo: residuos eléctricos y electrónicos.
♻️ Rojo: residuos peligrosos.
Recuerda: al echarlos al contenedor, los residuos deben estar:
✅ Limpios
✅ Secos
✅ Plegados
Esta codificación facilita la separación e identificación de los residuos en oficinas, colegios y espacios públicos, permitiendo implementar programas de reciclaje sencillos y eficientes.
Ahora ya lo sabes: guíate por los colores, ¡y súmate al mundo del reciclaje!
Si eres parte del servicio público y trabajas en el sector de compras, te contamos a qué detalles prestar atención para saber cómo comprar productos de calidad al buscar contenedores de residuos.
Los invitamos a ver nuestro episodio de «El Séptimo Recurso», el podcast de la Asociación Nacional de la Industria del Reciclaje, en el que compartimos nuestra historia y dialogamos sobre los desafíos de la industria.
Cada 7 de julio se celebra el Día de la Conservación del Suelo, para recordar su importancia y la necesidad de cuidarlo.
Hogar de diversas especies vegetales y animales, fuente de alimentación para los seres humanos, necesario para mitigar el impacto del cambio climático: el suelo es esencial para todos los que habitamos el planeta. Para reconocer su importancia, el 7 de julio de 1963 se declaró el Día Internacional de la Conservación del Suelo en homenaje al fallecimiento del Dr. Hugh Hammond Bennett, científico estadounidense, jefe del Servicio de Conservación de Suelos de su país, quien dedicó su carrera a la investigación de los suelos y a difundir la importancia de la calidad de la tierra para la producción agrícola.
La conservación del suelo, vital para la seguridad alimentaria
Uno de los aspectos más relevantes a la hora de valorar la importancia del suelo es su papel como fuente de alimento para los seres humanos. Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), el 95% de nuestros alimentos provienen del suelo, por lo que de su salud depende mayormente nuestra alimentación.
El organismo señala además que, en la actualidad, alrededor del 33% del suelo se encuentra degradado, con amplias zonas del planeta atravesadas por la desertificación, esto es, la degradación ecológica por la cual los suelos fértiles pierden su capacidad productiva. Si bien existen causas naturales, las principales responsables de este fenómeno son las actividades humanas, tales como la deforestación, las prácticas agrícolas intensivas, la contaminación o la urbanización descontrolada. La conservación del suelo debe ser, entonces, asumida como nuestra responsabilidad.
El suelo, una de las principales reservas de biodiversidad
La conservación del suelo no es esencial únicamente para los seres humanos, sino también para toda la vida en el planeta. Hogar de una enorme diversidad de especies, el suelo contiene miles de microorganismos y animales, como hongos y lombrices. Según indica la FAO, ¡hay más organismos vivos en una cucharada de suelo que personas en la Tierra!
El suelo es el primer escalón de la pirámide alimentaria, cumpliendo un papel fundamental para todos los seres vivos. De él se nutren las plantas, que absorben nutrientes como carbono, nitrógeno, calcio y fósforo. De las plantas se alimentan los animales herbívoros y omnívoros, y de estos los carnívoros; toda la cadena está basada en el sustento brindado por el suelo.
La conservación del suelo, clave en la lucha contra el cambio climático
Además de su relevancia para la alimentación de los seres vivos, el suelo cumple también un papel fundamental en la mitigación de los impactos del cambio climático. Los suelos sanos, enriquecidos con materia orgánica, juegan un rol crucial en la retención y disponibilidad del agua, ayudando a reducir las sequías e inundaciones. Frente a períodos de falta de agua, el suelo puede almacenarla y mantener la humedad durante etapas de escasas precipitaciones. Y frente a inundaciones, el suelo logra absorber y almacenar el agua por debajo de la superficie terrestre, reduciendo los efectos de los grandes caudales.
Y su accionar no se circunscribe solo al agua, sino que también cumple un destacado papel en la absorción del carbono. Los suelos sanos actúan como sumideros de carbono, ayudando a reducir su presencia en la atmósfera y, así, disminuyendo el calentamiento global. La conservación del suelo se revela, así, imprescindible para conservar nuestros ecosistemas.
Compostar los residuos orgánicos para la conservación del suelo
Una de las maneras de ayudar a la conservación del suelo es a través del compostaje de los residuos orgánicos. Actualmente, en nuestro país se estima que los orgánicos representan el 58% de una bolsa de basura promedio, y las tasas de valorización son aún muy bajas. Esto no sólo supone el desaprovechamiento de residuos que pueden convertirse en fertilizante y abono natural, sino que también implica un importante riesgo ambiental.
Si no son separados y aprovechados, los residuos orgánicos son vertidos en rellenos sanitarios, donde su descomposición produce variados efectos negativos en el entorno: pueden convertirse en focos de infección y enfermedades; generan líquidos contaminantes para el suelo y las napas subterráneas; y emiten gases de efecto invernadero, como el metano, que contribuyen al calentamiento global.
Por eso una de las formas de enriquecer el suelo es el compostaje, esto es, el proceso de degradación biológica mediante el cual se utiliza la fracción orgánica de los residuos para reincorporarlos a su ciclo natural a través de la elaboración del compost, un excelente fertilizante natural. Los residuos orgánicos son los de origen animal o vegetal, capaces de descomponerse, tales como cáscaras de frutas y verduras, té y café, cáscaras de huevo, hojas secas y restos de poda, etc. El compost se forma por la acción de millones de organismos y microorganismos, que activamente degradan la materia orgánica hasta convertirla en un compuesto asimilable por las plantas.
Por eso, para potenciar la conservación del suelo, si aprovechamos los residuos orgánicos que generamos en nuestra vida diaria usando composteras (hay de distintos tamaños y estilos, pueden verlas aquí), estaremos reduciendo la contaminación, ayudando al crecimiento de las plantas y brindando nutrientes a la tierra.
¡Celebramos las medallas chilenas plantando un árbol nativo por cada una de ellas!
La realización de los Juegos Panamericanos 2023 en Santiago nos deparó grandes alegrías. Por un lado, a nivel ambiental, desde Creatividad Positiva tuvimos la oportunidad de proveer los contenedores de reciclaje para promover la separación de los residuos en todas las sedes y lugares de competencia. Un gran desafío que nos demandó un esfuerzos y una gran satisfacción por contribuir al cuidado del ambiente en un evento tan relevante.
Y en materia deportiva, los atletas chilenos dejaron su marca en la competencia, con la obtención de 79 medallas: 12 de oro, 31 de plata y 36 de bronce. Un gran logro que premia el esfuerzo que los deportistas realizan todos los días, entrenando y trabajando arduamente en su disciplina para poder llegar al mejor desempeño en grandes citas deportivas como la de este año.
Por eso, con la alegría de haber estado presentes, y la intención de valorar el desempeño de los atletas, ¡decidimos plantar un árbol nativo por cada medalla chilena! Para ello acudimos a Fundación Reforestemos, organización sin fines de lucro que impulsa la recuperación de los bosques nativos y de áreas de alto valor ecológico. A través de la donación de un monto por árbol nativo, la fundación realiza los trabajos de plantación en las zonas apropiadas. En Creatividad Positiva contamos con nuestro propio bosque virtual: ¡pueden verlo aquí!
El esfuerzo y la dedicación de nuestros atletas es una gran fuente de inspiración para ir por nuestros sueños, trabajando en equipo y brindándonos al máximo por lograr nuestra mejor versión. Tomemos su ejemplo para construir un Chile positivo y cada vez más sustentable ♻️.
Trabajar en iniciativas para valorizar los residuos y fomentar la economía circular se revela como algo fundamental para el futuro de nuestro planeta.
Uno de los factores que contribuye al cambio climático y a la degradación de los ecosistemas es la sobreacumulación de los residuos y sus efectos nocivos en el ambiente. La concentración de grandes cantidades de residuos genera un impacto ambiental con múltiples aristas: la emisión de gases contaminantes, que contribuyen al calentamiento global; la contaminación del agua subterránea; el daño a la fertilidad del suelo; riesgos sanitarios para todos los seres vivos; entre otras problemáticas preocupantes que hacen cada vez más urgente fomentar iniciativas que promuevan la correcta gestión y valorización de los residuos que generamos.
Según datos de la Organización de las Naciones Unidas, los seres humanos generamos alrededor de 2240 millones de toneladas de residuos sólidos urbanos por año, de los cuales sólo se gestiona el 55% en instalaciones controladas. De continuar con la tendencia actual, se estima que el aumento de residuos para 2050, la cifra de residuos generados podría ascender a 3.880 millones de toneladas, un número sin dudas preocupante.
Estas estimaciones no hacen más que confirmar la necesidad de dejar atrás el sistema lineal de las principales economías del mundo. Sistemas estructurados en etapas sucesivas: extracción de recursos, fabricación de productos, consumo y eliminación. El agotamiento de los recursos naturales y el impacto ambiental evidencian la importancia de cambiar a un modelo circular: un sistema en el que los residuos sean considerados como recursos, parte del ciclo productivo, a través de la reutilización, el reciclaje o la valorización energética, con rediseño de estrategias para ahorrar costos ambientales y económicos.
De alguna manera, se trata de inspirarnos en la propia naturaleza: en ella no existe el concepto de desperdicio, todo lo que genera es insumo o alimento para otro organismo (las hojas de los árboles se convierten en abono para la tierra, una especie es alimento de otra, y así sucesivamente).
El caso de los plásticos
Dentro del sector de los residuos, los plásticos ocupan un rol central. Se trata de un material que ha tenido un uso valioso y significativo para los seres humanos, pero cuya producción excesiva está generando impactos ambientales cada vez más relevantes, especialmente cuando son fabricados para un solo uso.
Su crecimiento ha sido cada vez más notorio con el correr de los años. De acuerdo a los datos de la ONU, desde la década de 1970 la tasa de producción de plástico aumentó más rápido que la de cualquier otro material. En los 10 años de la década del 2000, su producción fue mayor que la de los 40 años anteriores. Actualmente, producimos aproximadamente 400 millones de toneladas de desechos plásticos cada año, una cifra que, de continuar la tendencia de hoy,podría ascender a 1.100 millones de toneladas para 2050.
El plástico está presente en nuestra vida cotidiana de manera constante. Según la ONU, mundialmente se compra un promedio de un millón de botellas de plástico por minuto, y se utilizan hasta 5 billones de bolsas plásticas al año. Aproximadamente un 36% de los plásticos producidos son usados como paquetes y envases de alimentos y bebidas, y alrededor del 85% termina en vertederos. Las colillas de cigarro, cuyos filtros contienen fibras de plástico, proliferan en todas las ciudades. Los océanos no son la excepción: se estima que entre 19 y 23 millones de toneladas de desechos plásticos terminan en mares, ríos y lagos, poniendo en peligro a cientos de especies marinas.
La problemática se acentúa con los plásticos diseñados para ser usados una vez y luego desechados. Tan veloz es su uso y descarte, como lenta su descomposición: al ser tan maleables y difíciles de degradar, los plásticos usualmente terminan descomponiéndose en pequeñas partículas, conocidas como microplásticos, cuya presencia ya ha sido comprobada tanto en recónditos sitios naturales como en el interior mismo del cuerpo humano.
Nuevamente, impulsar modelos circulares que rediseñen productos de manera más eficiente, reduciendo el uso del plástico y reciclando el material ya existente, se torna fundamental.
El contexto de Chile
Nuestro país no excede la problemática de los residuos. Según el último reporte del Estado del Medio Ambiente, en Chile generamos más de 18 millones de toneladas de residuos generales (tanto peligrosos como no peligrosos), y 7,9 millones de toneladas corresponden a residuos municipales, lo que supone un promedio de 1,03 kg de residuos al día por habitante.
Las tasas nacionales de valorización son aún muy bajas, y si bien con los años han aumentado las iniciativas para hacerlo, todavía son casos aislados. El sector de los residuos orgánicos, emisores de gases contaminantes si no son gestionados, requiere de especial atención: se estima que más de la mitad de la bolsa de basura de cada chileno está compuesta por residuos orgánicos, y hoy apenas un 1% de los mismos son valorizados.
El último tiempo ha visto surgir estrategias que buscan dar respuesta a esta situación. Entre ellas, se destaca la Ley REP, que busca promover la valorización de residuos prioritarios por parte de los productores, y propuestas como la Estrategia Nacional de Residuos Orgánicos, que busca propiciar el aprovechamiento de este tipo de residuos; recientemente se anunció, además, que se está trabajando en un proyecto de ley de residuos orgánicos.
En síntesis, los datos y estadísticas no hacen más que confirmar que el problema de los residuos es cada vez más urgente, y requiere una acción colectiva lo más pronto posible. Solo promoviendo sistemas de trabajo circulares, atravesados por el reciclaje, el compostaje, el rediseño de productos de manera eficiente, la reducción del consumo de los recursos naturales, entre otras estrategias sustentable, podremos proyectar un futuro más sano para el planeta y todos los que lo habitamos.
Comunidad Feliz y Coca-Cola Chile presentaron una investigación acerca de cómo se separan los residuos en viviendas del país.
Para dar respuesta entre todos a la problemática de los residuos, es esencial impulsar el reciclaje en cada ámbito de la sociedad: en industrias, empresas, instituciones públicas, colegios y universidades, centros de salud, comercios. Y los hogares no son la excepción: comenzar el reciclaje en donde vivimos es fundamental para que la práctica se haga costumbre. Especialmente, en comunidades de viviendas en las que conviven numerosas personas, lugares en los que se generan altos volúmenes de residuos.
Para conocer el estado de situación del reciclaje en viviendas colectivas, la plataforma de administración de edificios y condominios Comunidad Feliz y Coca-Cola Chile elaboraron el estudio “Radiografía del Reciclaje en Condominios y Edificios de Chile 2023”. Para ello entrevistaron a 600 administradores o miembros de comités de comunidades de viviendas, consultándolos sobre diferentes aspectos vinculados al reciclaje y la separación de los residuos.
Entre los resultados más destacados, la investigación develó que el 75% de los edificios posee un área específica para dejar los residuos reciclables. Sin embargo, la presencia de un sector particular no es garantía de que la tarea se realice: según el estudio, solo en el 55% de los casos los vecinos llevan los reciclables al espacio asignado, mientras que en el 31% lo hace poco, y en el 10% no lo realizan.
En cuanto al porcentaje de condominios que reciclan, sólo el 43,5% de los vecinos separan de manera adecuada los residuos. Las dificultades para hacerlo, según señala el estudio, surgen principalmente por la escasez de información sobre el tema, seguido por la falta de recursos y la mala coordinación entre los residentes.
Por otra parte, el estudio indagó sobre qué tipos de residuos son los más generados en los condominios. El primer lugar fue ocupado por las botellas de plástico PET, separadas en el 74,8% de las viviendas; luego las siguen el vidrio (70,8%), cartones (65,7%), latas (35,5%) y otros plásticos (20%).
Además, el estudio revela que el 88,5% de los administradores desconoce lo que ocurre con el material una vez que fue separado para su reciclaje, un porcentaje mayoritario que refleja la necesidad de más información sobre el tema.
En síntesis, la investigación demuestra que aún hay camino por recorrer en materia de reciclaje a nivel nacional. Entre todos debemos trabajar por potenciarlo tanto a nivel práctico, estableciendo los espacios apropiados, colocando los contenedores de reciclaje adecuados, gestionando sistemas de recolección, etc.; como a nivel teórico, educando y enseñando cómo separar los residuos, qué ocurre con ellos al ser retirados, y cuál es el impacto positivo que genera para el medio ambiente.