Reciclaje en escuelas y universidades

¿Quieres llevar el reciclaje a tu escuela? ¿Buscas contenedores para equipar tu universidad? ¡Aquí estamos para ayudarte!


¿Por qué reciclar en mi escuela o universidad?

Una de las problemáticas ambientales más importantes en la actualidad es la generación de grandes volúmenes de residuos y su mala gestión. La sobreacumulación de desechos y su eliminación inapropiada afecta de diversas maneras al medio ambiente: contamina las aguas, el aire y el suelo; altera ecosistemas; producen un riesgo sanitario para los seres vivos.

Si bien con los años la conciencia ambiental ha crecido, todavía queda mucho camino por recorrer. Las tasas de valorización de los residuos municipales (los que generamos en casa, en el trabajo, en escuelas, en universidades, en empresas) son aún muy bajas, por lo que comenzar a implementar proyectos de reciclaje se revela esencial. Y las escuelas, los colegios y universidades, todos ámbitos de educación y formación, son escenarios ideales para implementar programas de reciclaje que promuevan hábitos ambientales y sirvan de ejemplo a toda la comunidad.

¿Qué beneficios trae reciclar?

 Ayuda a disminuir la contaminación del aire y agua.

 Genera puestos formales de trabajo.

 Se reduce la llegada de contaminación a rellenos sanitarios.

 Combatimos el calentamiento global.

 Damos tiempo al planeta para reforestarse.

 Prolongamos la vida útil de los materiales, ahorrando dinero y recursos.

 Podemos apoyar iniciativas de distintas ONG.

 

¿Qué tener en cuenta a la hora de reciclar en escuelas o universidades?

✅ El compromiso con el reciclaje debe estar en todos los que forman parte de la institución, tanto en quienes trabajan como en quienes asisten a ella. Es necesario que todos estén informados acerca de cómo reciclar, qué residuos hay que separar y dónde están ubicados los contenedores de reciclaje.

✅ Es útil designar un coordinador o un “Comité verde” dedicado a dar un seguimiento, revisar el estado de los contenedores, asegurarse de que todos entiendan como utilizarlos, analizar dificultades que surjan y evaluar el avance del programa de reciclaje.

✅ La buena comunicación ayuda a promover el reciclaje. Esto supone tanto la correcta señalización que indique cómo y dónde depositar los residuos, como mecanismos de difusión que informen e incentiven la participación (newsletters internos, carteleras, difusión en la web y en las redes de la institución, etc.).

✅ La implementación de un programa de reciclaje no finaliza luego de la instalación de contenedores o de la colocación de carteles: es un proceso continuo que, para mejorar su eficacia, debe ser evaluado y retroalimentado. En muchos casos, las necesidades u oportunidades aparecen recién cuando la estrategia se pone en práctica.

✅ Es aconsejable que la instalación de puntos de reciclaje esté acompañada de educación ambiental, especialmente en escuelas, para que los niños adquieran la práctica y el conocimiento desde temprana edad. No se requiere que todos sean expertos, sino que sean capaces de comprender la importancia del reciclaje, de reconocer qué residuo va en cada contenedor, qué otras prácticas ambientales pueden ser adoptadas.  Reciclar es un hábito: una vez que lo adquieres y lo internalizas, lo haces parte de tu rutina sin pensar. ¡Incluso te sorprenderá ver que otros no lo hacen!

✅ Los contenedores para separar los residuos son elementos centrales en todo programa de reciclaje. Deben estar ubicados en lugares accesibles y prácticos, en espacios visibles donde se agrupe gente (sin estorbar la circulación), y según las costumbres de la institución: por ejemplo, es útil ubicar el contenedor para papeles junto a las impresoras, o el de residuos orgánicos en el comedor. Contenedores hay de distintos estilos, tamaños y diseño, y deben ser elegidos según su funcionalidad y el criterio estético de la institución.